La cumbre extraordinaria pretende poner fin a la falta de coordinación y las disputas sobre proteccionismo BRUSELAS, 28 (EUROPA PRESS) Los jefes de Estado y de Gobierno celebrarán mañana una cumbre extraordinaria cuyo objetivo es buscar soluciones para estabilizar el sistema bancario y reactivar el crédito y discutir medidas de apoyo a los sectores más afectados por la crisis, especialmente el del automóvil. La cumbre, que se celebra sólo tres semanas antes del tradicional Consejo Europeo de primavera del 19 y 20 de marzo, fue convocada por la presidencia checa, a petición de Francia y Alemania, con el objetivo de evitar que la crisis económica acabe convirtiéndose en una nueva crisis política de la UE. Se pretende poner fin a los problemas de coordinación de las medidas adoptadas por los Estados miembros para hacer frente a la crisis y a las disputas sobre el proteccionismo. La cuestión del proteccionismo ha enfrentado a los países del este, especialmente República Checa, con Francia, a cuenta del plan galo de ayuda al automóvil. Precisamente, Polonia ha convocado una reunión previa a la cumbre de los países de Europa central y oriental (República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Rumanía, Bulgaria, Lituania, Letonia y Estonia) que volverá a evidenciar esta división. La cumbre se limitará a un almuerzo de trabajo que comenzará a las 13:00 horas y cuya conclusión está prevista para alrededor de las 16:00 horas. No está previsto que se adopten conclusiones formales, pero sí que se espera un nuevo compromiso de coordinación frente a la crisis económica. "La situación actual exige que reiteremos, al más alto nivel, nuestro compromiso de hacer frente a los impactos de la crisis de una manera cooperativa y coordinada", destaca el primer ministro checo, Mirek Topolánek, en la carta de invitación que ha dirigido a sus homólogos. También el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera que la "descoordinación" entre las medidas que adoptan los diferentes Gobiernos de la UE frente a la crisis es una "amenaza real" que puede provocar que los planes de estímulo pierdan efectividad, según explicaron fuentes del Palacio de la Moncloa. La delegación española considera por tanto que la cumbre de Bruselas puede ser útil para resolver estos problemas. Zapatero también ve necesario, como ya dijo en la cumbre de los líderes europeos del G-20 celebrada en Berlín el domingo pasado, hacer un primer balance del impacto de los planes de recuperación, potenciar aquellas medidas que se hayan revelado más eficaces y aparcar las que no funcionen. Y considera esencial que se dé prioridad a las medidas para restaurar el crédito, recuperar la confianza y estimular a los sectores más afectados por la crisis, como el del automóvil, según las fuentes consultadas. REACTIVAR EL CRÉDITO El primer tema que se debatirá en la cumbre extraordinaria es cómo estabilizar el sector financiero y reactivar el crédito a las familias y empresas. "Nuestra primera prioridad debe ser romper la espiral negativa que hace que la incertidumbre en el sector bancario conduzca a reducir el crédito a la economía real, lo que a su vez se traduce en menos inversión, más recortes de empleos y la pérdida de la confianza en los mercados financieros", destaca el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, en la carta que ha enviado a los líderes europeos. Para ello, los líderes europeos buscarán un acuerdo sobre cómo ayudar a los bancos a deshacerse de los activos tóxicos y sanear su balance, ya |